Si hay dos cultivos que definen la excelencia del verano en los campos aragoneses, esos son el melocotón y la nectarina. En las ricas vegas del Ebro, las comarcas del Bajo Aragón y los entornos de los ríos Jalón y Jiloca, estas frutas de hueso han encontrado su hábitat perfecto, convirtiendo a nuestra comunidad autónoma…